No basta con pedir disculpas

Foto de Alan Turing. Incrustado un ejemplo de prueba de Turing o CAPTCHA. En la Parte superior, el antiguo logo de Apple en supuesto honor a Turing.

Las personas que estamos vinculadas al conocimiento de sistemas computacionales sabemos muy bien lo que ha representado las “Máquinas de Turing” al aprendizaje y desarrollo de las ciencias de la computación. La mayoría de los internautas y usuarios también se someten a las “pruebas de Turing” a diario cuando navegan por Internet para evitar el spam (los famosos CAPTCHAS[1] , Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart).

Al igual que muchos grandes personajes que han aportado sus grandes conocimientos y han colaborado a que nuestras sociedades avancen tanto matemática como científicamente, han existido historias no contadas que reflejan, lastimosamente, que a pesar de los avances a los cuales éstas personas han contribuido, nuestras sociedades aún están estancadas en el campo humanístico y el respeto de las personas por lo que son, personas. Éste es el caso de Alan Turing.

Alan Mathison Turing nació el 23 de junio de 1912 en Maida Vale, Londres. Turing es y será recordado como un personaje importante en el mundo de la ciencia, no sólo por sus aportes como matemático, criptoanalista y considerado por muchos como el padre de las computadoras y la inteligencia artificial, sino que también será recordado por ser víctima de homofobia.

Durante la segunda guerra mundial, Turing trabajó en romper los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma, máquina con la cual las fuerzas del Tercer Reich ocultaban las comunicaciones sobre sus maniobras. Gracias a esto Turing fue reconocido como héroe y recibió la OBE (Order of the British Empire, la mayor distinción que la imperialista monarquía inglesa otorga). Pero todas estas proezas, trataron de ser borradas y olvidadas debido a lo que en la sociedad británica de aquel tiempo se consideraba como un “defecto” y que llevó a Turing a cometer suicidio[2]. Tras ser condenado a cárcel por homosexual bajo la ley de indecencia pública y después de admitir haber mantenido una relación sexual con un hombre, fue sometido a terapia experimental de castración química con el objetivo de “curarle”, lo que le produjo importantes alteraciones físicas, como la aparición de pechos, un apreciable aumento de peso y le convirtieron en impotente. Su condena le significó perder los privilegios oficiales, que tenía como funcionario del Cuartel General de Comunicaciones Gubernamentales (GCHQ, por sus siglas en inglés) y muchas de sus aportaciones fueron robadas por colaboradores y profesores compañeros de Turing quienes recibieron el reconocimiento por ser heterosexuales. A pesar de todo esto, Alan Turing se negó a avergonzarse por más que le fue exigido.

El 23 de junio de 2001, se inauguró en Manchester en el Sackville Park, una estatua de Turing, que fue ubicada entre el edificio de la Universidad de Manchester (Donde Turing impartió clases). La Association for Computing Machinery otorga anualmente el Premio Turing a personas destacadas por sus contribuciones técnicas al mundo de la computación (equivalente del Premio Nobel en el mundo de la computación). En el año 2009, se realizó una campaña popular en el Reino Unido para que el gobierno británico ofreciera una disculpa oficial[3] a Alan Turing. El ahora ex primer ministro Gordon Brown realizó las mismas por “el modo tan inhumano en que fue tratado por ser gay”. “Este reconocimiento de Alan como una de las víctimas británicas más famosas de la homofobia constituye otro paso hacia la igualdad. Pero incluso más que eso, Alan merece el reconocimiento por su contribución a la humanidad”, subraya el comunicado.

Hoy en día, todos estos insultos y humillaciones reflejados través de la homofobia, siguen prevaleciendo en nuestra sociedad actual, propiciando más discriminación, calvario y sufrimiento. Muchos, inconscientemente, colaboramos a esto a través de “pequeños” insultos y chistes disfrazados de “cordialidad” entre amigos y colegas.

Pero hay que preguntarse y reflexionar, ¿Bastará con pedir disculpas, crear monumentos y estatuas? Cómo menciona un muy buen amigo mío de la comunidad LGBTI cuando firma sus correos electrónicos, y como lo menciono al comienzo del artículo, hay que tratar a las personas por lo que son, personas.

Francisco Pavón

17 de mayo de 2010

Día Internacional Contra la Homofobia

[1] La prueba consiste en que el usuario introduzca un conjunto de caracteres que se muestran en una imagen distorsionada que aparece en pantalla. Se supone que una máquina no es capaz de comprender e introducir la secuencia de forma correcta por lo que solamente el humano podría hacerlo. Este método se utiliza mucho actualmente para evitar SPAM.
[2] Alan Turing cometió suicidio al morder una manzana impregnada de cianuro.  Se dice que la famosa manzana que mordió se convirtió en el símbolo del Apple décadas más tarde, incluso con bandera del arco iris, en un rendido homenaje al héroe homosexual olvidado.  Ésta versión supuestamente ha sido desmentida por Apple, a wonderful urban legend
[3]http://webarchive.nationalarchives.gov.uk/+/number10.gov.uk/news/latest-news/2009/09/treatment-of-alan-turing-was-appalling-pm-20571 

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